La comuna de Santa Juana, en la Región del Biobío, se convirtió en una de las más simbólicas de la catástrofe que afecta a la zona centro sur del país, debido a que más del 70% de su superficie ha resultado afectada por los incendios. Es por eso que su alcaldesa, Ana Albornoz (movimiento Izquierda Libertaria), fue una de las primeras voces en salir a exigir un toque de queda y un royalty para las empresas forestales.
Si bien el Gobierno finalmente adoptó la medida de instaurar toques de queda -y los últimos reportes han dado cuenta de buenos resultados debido a que no han existido nuevos focos-, ayer la ministra del Interior, Carolina Tohá, le cerró la puerta a la idea de crear un royalty para la industria forestal, ya que ésta «no cumple con las características de aquellas actividades que general royalty».
A juicio de Albornoz, «la ministra bajó una negociación antes de que empezara. Las empresas forestales ya se estaban sentando a la mesa, y no lo comprendo. Nosotros hemos tenido conversaciones con la CMPC y Forestal Arauco, que se abren a la posibilidad de conversar, y la ministra, antes de conversar, cierra la puerta. Me parece mal», dijo a Radio Universo.
Fuente: Emol