El partido Republicano se consagró como uno de los grandes ganadores de cara al proceso constitucional, obteniendo un total de 22 representantes en el nuevo órgano redactor de los 50 totales. Además, la lista de Chile Seguro que reúne a la UDI, RN y Evópoli obtuvo un total 11 consejeros.
Con estas cifras, la oposición tiene mayoría y poder de veto a la hora de redactar una nueva propuesta para una nueva Constitución tras el fallido primer intento.
El Presidente Boric reconoció la fuerte derrota, asegurando que el proceso estuvo marcado por «la crisis de seguridad y crisis migratoria», haciendo un llamado al Partido Republicano a «no cometer el mismo error que cometimos nosotros» en el proceso anterior, donde «no supimos escucharnos entre quiénes pensábamos distinto».