Gremio advierte que si no se adopta un conjunto de medidas en el corto plazo, la meta propuesta por el Presidente Boric de entregar 260 mil viviendas sociales no se podrá cumplir.
No es novedad que el déficit habitacional en Chile es un grave problema al que se han tenido que enfrentar las autoridades. Según los últimos datos entregados por el Gobierno, la brecha estaría llegando a las 650 mil viviendas, la cifra más alta desde que se mide. Para combatir este problema, en el 2022 el Ministerio de Vivienda y Urbanismo lanzó el Plan de Emergencia Habitacional 2022-2025.
El plan está alineado con el cumplimiento de la meta de campaña del Presidente Boric de entregar 260 mil viviendas durante su período de gobierno. Pero la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales (ADVS) tiene una negativa visión al respecto: si no hay un cambio en el plan entregado por la cartera liderada por Carlos Montes, va a ser imposible llegar a la meta propuesta.’El plan impulsado por el Minvu y el Presidente Boric tiene una lectura acertada de la urgencia habitacional que estamos viviendo, pero es muy exigente y las condiciones de la industria no nos favorecen.
Hoy en día el sector está viviendo una crisis muy profunda, si seguimos igual no vamos a cumplir la meta’, manifestó Carlos Marambio, gerente general de la entidad gremial.A pesar de este diagnóstico, el ingeniero civil industrial destacó que sí hay posibilidades de revertir este panorama. El gremio propuso diversas medidas de corto plazo a las autoridades para agilizar las gestiones e impulsar la industria en el contexto de esta ‘difícil crisis’.
El paquete de propuestas presentado por la ADVS apunta a complementar los dos programas fundamentales del plan de emergencia -el DS49 y DS19- con el objetivo de agilizarlos y flexibilizarlos para así atraer mayores inversiones y empresas interesadas en cumplir la meta. ‘Acá no hay falta de voluntad, al contrario, los privados están muy dispuestos. Existe la capacidad, pero no se está aprovechando por la industria. Las condiciones actuales no son óptimas para atraer inversión ni empresas’, señaló Marambio.Una de las medidas que presentó el gremio para impulsar la industria es que las viviendas de bajo precio traduzcan su valor real, ya que muchas veces están ‘subvaloradas’.
Al respecto, sostuvo que ‘el monto de las viviendas debería subir para reflejar la realidad del costo de construcción, para que el valor final del proyecto equipare los costos y estos se hagan viables financieramente’. En la misma línea, la ADVS recordó que el crédito especial que tenían las empresas constructoras disminuyó del 100% a un 50%, por lo que es necesario que haya una compensación para las compañías equivalente al monto de reducción, para no retrasar el plan de emergencia del Gobierno.Asimismo, el gremio sostuvo que una de las medidas más necesarias es agilizar los tiempos de entrega, ya que luego de terminar un proyecto, pueden pasar entre seis a ocho meses para que las familias accedan a las viviendas, periodo que se podría reducir a la mitad. ‘Esto debiera demorar dos meses, pero es todo muy engorroso y burocrático. Esta medida es solo de gestión, de agilizar procesos que se hacen cada vez más lentos porque pasan por demasiadas manos’, afirmó.Junto con estas acciones, Marambio indicó que se presentaron otras medidas al Gobierno, instándolo a acoger la mayor parte de éstas para combatir el alza de déficit habitacional.
‘No me voy a cansar de reiterar que esto es de suma urgencia. Esto es necesario porque las familias de Chile lo necesitan, ellas son las primeras en sufrir estos efectos’, concluyó.