El diputado Héctor Barría condenó las expresiones atribuidas a la senadora Camila Flores durante un tenso intercambio con la senadora Fabiola Campillai en el Senado, las que desataron una amplia controversia política por considerar que utilizaron conceptos asociados a los sectores populares y a las ferias libres como una forma de descalificación.
El parlamentario sostuvo que «basta ya de este tipo de lenguaje de menosprecio hacia la gente humilde que trabaja y se esfuerza todos los días. No puede ser que términos como ‘poblacional’ o ‘señora de feria’ sean utilizados de manera despectiva. Lo ocurrido es totalmente repudiable».
Barría enfatizó que «ser poblacional y señora de feria son motivo de esfuerzo, dignidad y honestidad. Algo de lo que carece la senadora Flores. En Chile millones de personas viven en poblaciones y miles de familias obtienen su sustento trabajando en las ferias libres. Ellos merecen respeto y reconocimiento, no convertirse en un insulto dentro del debate político».
El diputado afirmó que el episodio trasciende una diferencia entre parlamentarias y abre una discusión sobre la forma en que se mira a los sectores populares.
«El lenguaje construye realidades. Cuando se utilizan determinadas expresiones para denigrar a otra persona, se termina ofendiendo también a miles de vecinos y vecinas que todos los días sacan adelante a sus familias con trabajo honesto. Ese no puede ser el estándar del debate democrático», manifestó.
Barría agregó que quienes ejercen cargos de representación tienen la obligación de dar el ejemplo y elevar el nivel de la discusión pública.
«Necesitamos más altura de miras y responsabilidad. Hemos procurado responder con argumentos y no con descalificaciones personales, aun cuando muchas veces existan motivos para hacerlo. Chile necesita representantes que unan y no que profundicen prejuicios contra quienes más se esfuerzan».
Finalmente, el parlamentario envió un mensaje de respaldo a las comunidades de sectores populares y a los trabajadores de las ferias libres.
«Quiero enviar un abrazo a quienes viven en nuestras poblaciones y a las vecinas y vecinos que cada madrugada levantan las ferias para llevar el sustento a sus hogares. Ellos representan la cultura del esfuerzo, la dignidad y la honestidad. Nunca deberían ser utilizados como sinónimo de desprecio», concluyó.