Un estudio de Millacero detectó que los accesos a edificios disminuyeron en un 64,7% en días festivos, mientras las comunidades deben mantener la cobertura de conserjería y asumir costos asociados a reemplazos.
Fiestas Patrias marca uno de los períodos de menor actividad del año en los edificios residenciales. Un estudio realizado por Millacero analizó el comportamiento de los residentes durante el feriado y detectó una caída generalizada de los accesos que se extiende por cinco días, con los niveles más bajos concentrados el 18 y 19 de septiembre del año 2025.
Los accesos disminuyeron 59,2% el 18 de septiembre y 64,7% el 19 septiembre del año anterior, convirtiendo ambas jornadas en las de menor movimiento del período analizado. La principal explicación está en la salida de residentes de la ciudad durante las celebraciones, dejando a los edificios con una actividad considerablemente menor a la habitual.
Esta disminución, sin embargo, no implica una reducción proporcional de los costos para las comunidades. Los turnos de conserjería deben mantenerse durante los días feriados, lo que en muchos casos obliga a recurrir a reemplazos y genera un gasto adicional precisamente en el período de menor actividad del año.
“Existe una paradoja que las comunidades enfrentan cada Fiestas Patrias: deben asumir mayores costos para cubrir los feriados justo cuando la actividad del edificio alcanza sus niveles más bajos del año”, señala Cristian Maturana, CEO de Millacero.
Pese a la fuerte caída de los accesos, algunos flujos se mantienen e incluso aumentan en determinados horarios. La actividad entre las 00:00 y las 06:00 horas del jueves 18 creció 12%, mientras que los accesos de visitas fueron los únicos que no registraron una disminución. En paralelo, las encomiendas prácticamente desaparecen durante el feriado, mientras el delivery de comida mantiene actividad y la recepción de supermercados aumenta con fuerza el 21 de sseptiembre, coincidiendo con el regreso de los residentes.
“Los datos muestran que la actividad de los edificios se concentra en determinados horarios y servicios durante el feriado. Por eso, el desafío para las comunidades es planificar adecuadamente la cobertura de conserjería, considerando los niveles reales de movimiento y evitando que el costo de los reemplazos sea desproporcionado respecto de la actividad que efectivamente existe”, agrega Maturana.
Desde Millacero plantean que conocer la curva real de actividad durante Fiestas Patrias permite a las comunidades anticipar los cambios en el flujo de residentes, visitas y servicios, y planificar de manera más eficiente sus turnos y gastos en reemplazos, sin comprometer la seguridad ni la atención durante los días de menor movimiento.