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PISA 2025: En Chile casi la mitad de los estudiantes más desfavorecidos no alcanza el nivel mínimo en Lectura

Entre los alumnos chilenos de menor nivel socioeconómico, el 48% quedó por debajo del nivel mínimo de comprensión lectora, frente al 42% en promedio entre sus pares de la OCDE. En el conjunto de los estudiantes, la proporción es del 38% en Chile y del 31% en la OCDE. Chile obtuvo 436 puntos en Lectura, 25 menos que el promedio de los países de la OCDE.

Los resultados de Chile en la prueba PISA 2025 muestran fuertes diferencias en Lectura según el nivel socioeconómico. Entre los estudiantes pertenecientes al 25% más desfavorecido, el 48% no alcanzó el nivel 2, considerado por PISA como el nivel mínimo de competencia lectora. El país se ubica por debajo de los promedios de la OCDE en Lectura: Chile obtuvo 436 puntos, 25 menos que el promedio de los países de la OCDE (461). El 38% de sus estudiantes quedó por debajo del nivel mínimo de competencia lectora, frente al 31% en la OCDE.

El informe Lectura en América Latina y el Caribe: bajo desempeño y desigualdades persistentes. Resultados de PISA 2025, del Instituto de Evidencia Educativa, analiza los resultados de Lectura de los países de América Latina y el Caribe que participaron de PISA 2025, su evolución respecto de 2022 y las desigualdades asociadas al nivel socioeconómico.

En 2025, los estudiantes chilenos del 25% de menor nivel socioeconómico obtuvieron en promedio 412 puntos en Lectura, frente a 484 entre los del 25% de mayor nivel socioeconómico: una brecha de 72 puntos. En 2022, la distancia había sido de 76 puntos, con 414 puntos entre los estudiantes de menor nivel socioeconómico y 489 entre los de mayor nivel. Entre ambas ediciones, la brecha se redujo alrededor de 4 puntos, señala el estudio, elaborado por Romina Paola Durán y Fiorella Giuliana Santini.

La disminución de la brecha no se explica por una mejora de los estudiantes de menor nivel socioeconómico. Entre 2022 y 2025, su puntaje bajó cerca de 2 puntos, mientras que entre el 25% más favorecido cayó alrededor de 6. Por eso, la reducción de la distancia entre ambos grupos no necesariamente representa un avance en términos de equidad: la brecha se achica porque caen más los aprendizajes de quienes antes obtenían mejores resultados.

En PISA 2025, el 48% de los estudiantes chilenos pertenecientes al 25% más desfavorecido no alcanzó el nivel 2 en Lectura, considerado por PISA como el nivel mínimo de competencia. Entre el 25% más favorecido, esa proporción fue del 20%. En el promedio de la OCDE, las proporciones son menores: 42% entre los estudiantes más desfavorecidos y 16% entre los más favorecidos.

PISA define el nivel 2 como el umbral mínimo de competencia lectora. Entre otras tareas, quienes alcanzan ese nivel pueden identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, localizar información a partir de criterios explícitos y realizar comparaciones o reflexiones sobre el propósito y la forma de los textos.

“Chile sigue mostrando una posición relativa favorable dentro de América Latina y el Caribe, pero la comparación internacional permite dimensionar mejor el desafío: obtuvo 436 puntos en lectura, frente a 461 en el promedio de la OCDE, y el 38% de sus estudiantes se ubicó por debajo del Nivel 2, frente al 31% en la OCDE. Para la política educativa, estos resultados son valiosos porque permiten ir más allá del promedio nacional e identificar con mayor precisión dónde persisten las dificultades. En un sistema con una institucionalidad de evaluación consolidada, el desafío es aprovechar esa evidencia para orientar prioridades, focalizar apoyos y ajustar las estrategias de enseñanza y gestión a partir de lo que muestran los aprendizajes”, sostiene Romina Durán, jefa de investigación del Instituto de Evidencia Educativa.

“Este informe invita a pensar la lectura como una responsabilidad de toda la trayectoria escolar. El desafío es asegurar que los niños aprendan a leer en los primeros grados y reciban el apoyo necesario para comprender textos cada vez más complejos. Para orientar ese esfuerzo, necesitamos mirar tanto los aprendizajes como su distribución: reducir las brechas requiere mejorar las oportunidades de quienes enfrentan mayores dificultades”, afirma Alejandro Ganimian, profesor de la Universidad de Nueva York.

En el conjunto de los estudiantes chilenos de 15 años, el 38% quedó por debajo del nivel 2 de Lectura en PISA 2025. En 2022, esa proporción había sido de alrededor del 34%. Con 436 puntos en Lectura, Chile quedó por debajo del promedio de la OCDE (461 puntos) en PISA 2025.

“Chile pasó de 448 a 436 puntos en lectura entre 2022 y 2025, una caída estadísticamente significativa. Aun así, mantiene la menor proporción de estudiantes por debajo del nivel 2 de la región. También presenta la menor brecha socioeconómica de la región en la proporción de estudiantes bajo el Nivel 2: entre los estudiantes más desfavorecidos, el 48% no alcanza ese nivel, frente al 20% entre los más favorecidos. Los datos muestran una combinación poco frecuente en la región: mejores resultados relativos y menores brechas, aunque en un contexto reciente de retroceso”, explica Fiorella Santini, analista de datos del Instituto de Evidencia Educativa.

“La implicancia para la política educativa es clara. Una buena alfabetización inicial es indispensable, pero no suficiente para asegurar la calidad de los aprendizajes posteriores. A medida que los estudiantes avanzan en la escolaridad, deben enfrentarse a textos más extensos y complejos, ampliar su vocabulario y conocimientos, y desarrollar mayores capacidades de comprensión, interpretación y reflexión”, señala Juan Bravo Miranda encargado de Relaciones Internacionales del DEMRE y consultor de UNESCO.

Sobre el Instituto de Evidencia Educativa

El IEE es una organización internacional cuya misión es producir, analizar y difundir evidencia para mejorar los aprendizajes en América Latina. A través de la investigación, el análisis de datos y la producción de conocimiento aplicado, contribuye al debate público, fortalece la toma de decisiones y promueve políticas basadas en evidencia. Conozca más en su sitio web: https://evidenciaeducativa.org/

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