En este Día Internacional del Trabajo, UFEMUCH saluda con respeto, orgullo y convicción a todas las trabajadoras y trabajadores municipales de Chile; a quienes, desde cada comuna del país, sostienen día a día la primera línea del Estado frente a la ciudadanía.
En tiempos difíciles para Chile, cuando el costo de la vida golpea los hogares, cuando los precios suben, cuando los presupuestos públicos se tensionan y cuando muchas familias trabajadoras sienten que el sueldo se achica antes de terminar el mes, el trabajo municipal vuelve a demostrar su valor esencial. Somos quienes abrimos las oficinas, atendemos las urgencias sociales, apoyamos a las personas mayores, acompañamos a las comunidades, mantenemos servicios, respondemos en emergencias y damos rostro humano al Estado.
Pero este saludo también debe ser una declaración clara.
Hoy las y los trabajadores municipales enfrentamos no solo las dificultades económicas y sociales del país, sino también un clima político donde con demasiada facilidad se pretende instalar la sospecha sobre el empleo público, debilitar la función municipal y desconocer la dignidad de quienes sirven a sus comunas con compromiso, vocación y responsabilidad.
En ese contexto, UFEMUCH expresa su preocupación frente a determinados dictámenes y criterios de la Contraloría General de la República que, a nuestro juicio, han ido más allá del necesario control de legalidad y han terminado incidiendo en materias que afectan derechos funcionarios, estabilidad laboral, autonomía municipal y condiciones históricas de trabajo. La fiscalización es necesaria en un Estado democrático; lo que no aceptamos es que, bajo su nombre, se termine debilitando a los trabajadores ni sustituyendo las decisiones que corresponden a la ley, a los municipios y al diálogo institucional.
Defender la probidad no puede significar perseguir trabajadores.
Defender la legalidad no puede transformarse en precarizar derechos.
Defender el buen uso de los recursos públicos no puede hacerse castigando a quienes mantienen de pie los servicios municipales.
Este 1° de Mayo recordamos que ningún derecho laboral fue un regalo. Cada avance fue fruto de organización, unidad, perseverancia y lucha colectiva. Por eso, en este día, llamamos a las asociaciones de funcionarios municipales de Chile a fortalecer la unidad gremial, a defender con firmeza la carrera funcionaria, la estabilidad, la dignidad salarial, el respeto institucional y la autonomía municipal.
A las trabajadoras y trabajadores municipales de Chile les decimos con fuerza: no están solos. Cada oficina, cada territorio, cada municipio y cada comuna forman parte de una misma causa. Somos servidores públicos, sí; pero también somos trabajadores con derechos, con historia, con familia, con memoria y con voz.
Que este Día Internacional del Trabajo no sea solo una conmemoración, sino una señal de unidad. Frente al abuso, organización. Frente a la precarización, dignidad. Frente al desprestigio, verdad. Frente al miedo, convicción.
Porque Chile se construye desde sus comunas.
Y las comunas se sostienen gracias a sus trabajadoras y trabajadores municipales.
¡Feliz Día Internacional del Trabajo!
Con unidad, dignidad y fuerza gremial.